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lunes, 21 de julio de 2025

1980s: La temática de la música en la radio - Parte 1

En la época de los programas para compartir archivos, recién entrando a los 2000s, me dispuse a buscar algunas tonadas que recordaba de mi infancia en la radio de los 80s. Una vez logrado el crimen con el Kazaa

Recuerdos de los 2000s.

lo correspondiente era escuchar una selección de temas en el Musicmatch 

El mejor de su época.

mientras emulaba algún juego de peleas en el NeoRageX

¡La triada perfecta!

Y jugando y jugando habré escuchado la canción La Amelia (1977), de Sergio y Estíbaliz con más detenimiento que como en aquellos días donde literalmente tenía la cabeza de chorlito. Ese momento en los inicios de los 2000s dio origen a esta entrada.

Porque, de vuelta a las décadas doradas, y persistiendo con el tema de la diversidad… musical que tanto se extraña el día de hoy en la radio, había una temática recurrente en el pop comercial de los 70s y 80s. La Amelia cuenta entre líneas cómo una madre soltera recurre a la prostitución para poder sostener a su hijo. 

Sube, que sube, baja que baja
Reza, que rezarás
Piensa la Amelia, dios me perdone
Todo por el chaval
Una copa de anís, para poder bregar
Vuelta a la calle, vuelta a la esquina
Vuelta a subir bajar
Amelia, amelia, amelia, amelia
 

La música es tan rítmica y la letra tan sutil que me tomó tiempo darme cuenta de la trama, pero una vez asimilada, me puse de inmediato a hurgar un poco más en esas otras clásicas canciones, hoy catalogadas como baladas románticas, que compartían esos asomos de crítica social.

Si bien, sobre el tema de La Amelia en particular no ubico más ejemplos que a Pajarillo (1977), de José María Napoléon, que tocaba de forma un poco más directa la tragedia.  

Maquillaje a granel usaba a diario
y vendía la piel a precio caro,
de las ocho a las diez en una esquina,
era joven y piel, era rosa y espina

Con el tiempo me pareció que Con Cinco Canas Más (1977), de Trigo Limpio también abordaba la cuestión. Y aunque es menos claro y más debatible, no deja de abordar un punto esencial de la situación de la mujer a lo largo de la historia, que es el control a través de la dependencia económica.

Él compró mi juventud
Y le costó muy caro pues
El precio de mi piel
No me hizo esclava 

Y en esa tesitura, los compositores, españoles en su mayoría, recurrieron a esos motivos basados en vivencias de las mujeres; motivos que hoy parecen desterrados de la música más no de la convivencia en pareja. Porque de las madres solteras de hoy ya se cantaba en Qué Alegre Va María, de Imelda Miller.

María, María
No comparte la espera
Cuenta sola los días
Nadie extraña a María

o en La Llamada (1975), también de Sergio y Estíbaliz

Óyeme, el niño ya nació, yo estoy bien
Lo malo ya pasó. Y no temas, ella
Nunca lo sabrá, disimula, no volveré a llamar.
No hubo amor, no sé como ocurrió,
Soledad, tristeza qué sé yo.
Sin embargo no me puedo despedir
Sin que sepas que se parece a ti

y aunque de canciones sobre infidelidades seguramente habrá hoy mucho que comentar, es desde qué perspectiva se toca el tema en donde seguramente los 70s y 80s saldrán más reivindicados, ya que no se hacían bolas y escribían para provocar empatía, como en Canción Para Una Esposa Triste, con Clemencia Torres (1975) (la versión que yo recuerdo)

Los niños ya se fueron a dormir quiero que hablemos
No trates de evitar la situación como otras veces
Si crees que no sé qué pasa en ti, no me conoces
Recuerda que una vez me amaste igual como hoy la amas

y a veces la empatía la provocaba la voz de la intérprete, porque quién no bancaría a Estíbaliz Uranga en todo lo que cantara, como en Tómame O Déjame (1974).

Tómame o déjame
Pero no me pidas que te crea más
Cuando llegas tarde a casa
No tienes porque inventar
Pues tu ropa huele a leña de otro hogar

Y por último, había perspectivas que hoy pondrían de pelos a más de un activista, como el masoquismo en Rómpeme, Mátame (1977), de Trigo Limpio.

Tus manos son dos cadenas, mi placer y mi agonía
con una me das cariño, con la otra me dominas
Prefiero sentir la espuela que me hincas cada día
a ser la flor que en un vaso olvidaste en una esquina
 

En este espectro de grises en la temática de la pareja, la música popular de los 70s que se coló a mis 80s solía destacar la desventaja de la esposa. Y aunque hoy la participación de la mujer en la vida profesional y económica es otra, dudo mucho que las dinámicas de pareja se hayan transformado para bien si nos atenemos a lo que la música popular nos cuenta hoy.

martes, 8 de julio de 2025

1980s-1990s: Música popular en los videojuegos

Y para probar que seguimos entre los vivos, aunque cada día se alejen más los maravillosos 80s y 90s, hoy desempolvo otro recuerdo de las canijas ‘maquinitas’. Y comienzo con aquellos días en que en el negocio familiar nos colocaron el plataformero Hardhead 2

Temu Marios Bros. ¿sí o no?

Aunque algunos lo consideran uno de tantos clones de Mario Bros, el primer Hardhead (1988) era entretenido, y dado que me tenía que recluir para no ser atrapado en mis vagancias de pinta, sí que lo conocí muy bien. 


El Hardhead 2 (1991), ya jugando yo con menos temor al coscorrón, se distanciaba todavía más de esa imagen y se acercaba más a plataformeros contemporáneos como Toki (1989).

 

Pero algo que ocupaba mi cabeza en aquellos años de infancia donde la mayor tragedia era hacer tarea, o peor… no hacerla, era la musiquita que acompañaba algunos niveles.

Yo decía que esa tonada me sonaba de aquel programa de Radio Felicidad que escuchaba mi madre a finales de los 80, creo yo que a eso de las cuatro de la tarde, y en particular de la canción Corazón Loco (1969), de César Costa

Pues eso, que es una versión maquinita que repite en bucle la intro de la canción Cuore Matto (1967), de Little Tony, y que era una de tantas que versionaron los cantantes mexicanos en lo que dieron por llamar la Era del Rock and Roll en México.

Y el chistecito, (confirmado por medio de inteligencia artificial) me dejó estrés postraumático, ya escuchaba violaciones de derechos de autor por otros lados, pero ¿no es cierto que esta tonada del Arkanoid: Doh It Again (1997) de la Super Nintendo...

 

suena muy parecida a este estribillo de Words (1982), de Missing Persons?

  
El caso es que esta sí es coincidencia, de acuerdo nuevamente a Skynet… digo, ChatGPT.


¿Pero a que ésta no es coincidencia?  

¿Aquí huele a cuatro ‘greñudos’ de Liverpool?
 

Este juego llamado Mikie (1984)  también lo recuerdo de mis escapadas mañaneras pero entonces no había reconocido esta versión de A Hard Day’s Night (1964), de The Beatles 

Un personaje muy gringo.
 

Y mire usted, la IA también se equivoca, pues según esto, otro de tema de The Beatles que no es de The Beatles aparece en otro nivel. 

Twist and Shout (1961) no es una canción original de The Beatles, aunque sí es una canción popular para la que sí obtuvieron licencia de uso en dicho juego. 

Pero el juego que más explota la incorporación de música popular, al menos que yo sepa, fue Parodius, o más bien la saga Parodius, ‘ya que le contiene’ mambo, rock y música clásica a lo largo de su coloridos escenarios. No es que lo jugara en su momento, pero para eso estaban los chismes de los grandiosos ejemplares de Club Nintendo, en su primera etapa.

  
A Parodius: Fantastic Journey (1994) para la SNES le metieron el Mambo Número 5 (1949)

Y una versión revolucionada de la Canción del Toreador, de la opera Carmen (????)


Y como estoy seguro que el público lector estará pensando lo mismo que yo, es obligado mencionar la versión NES de esta Canción del toreador (o un fragmento de ella) que daba entrada a Don Flamenco en Punch Out!! (1987).

Y para dejarlos respirar, cierro con esta joyita que me encantaba, tanto porque salía de premio si lograbas hacer ‘tetris’ en el juego (Tetris, 1989), como por el ballet en 8 bits tan bien logrado acompañado de una pieza musical que conocí en algún cassette de música instrumental con el nombre de Casatschock, pero que más bien corresponde a la canción rusa Katiusha.    


Seguramente habrá muchas otras piezas que rescatar, pero ya habrá tiempo para seguir con el tema. Mientras tanto, no deje de sintonizarnos la próxima… vez que haga un poco de tiempo para seguir invocando las décadas alegres.

domingo, 29 de septiembre de 2024

1980s-90s: TNT y demás programas de videos musicales

Después de un año sabático, vuelvo a ponerme el manto de RetroMan para rescatar la memoria de los visitantes que aún se pasean por este rincón. Para marcar este “esperadísimo” retorno, hoy haremos un recuento de los programas dedicados a presentar videos musicales.

Hay muy poca información oficial sobre estos programas en la red, así que cuento con nuestros lectores nos ayuden a darle una cronología más certera, si es posible.

Claro está, a estos programas los recuerdo sobre todo por uno que otro video que me habría impactado de alguna forma. Y quizá el programa de videos más lejano en la memoria sea TNT, que se transmitía probablemente poco después del terremoto del 85. Y no puedo discutirle a nadie que este entretenimiento ayudará a olvidar las tragedias de esos días. El programa debe haberse transmitido por Canal 5, entre las 7 y 9 de la noche. Casi recuerdo que lo podía ver sólo porque mis hermanos llegaban de la secundaría diurna 236

Destaco dos videos de este programa. El primero era la pegajosa canción Tarzan Boy (1985) de la banda Baltimora. Este animado tema ochentero tenía un video con efectos sencillos pero coloridos; una razón para no olvidarlo.

Pero quizá la canción/video que más define ese periodo de mis vivencias fue El Final (1985), de la banda mexicana Los Clips. El video que en su momento publicaron era una edición de fragmentos de caricaturas de los años 30, en blanco y negro. El buen trabajo que hicieron en esa edición me hizo pensar que de verdad los monitos se movían al ritmo del tema. Y luego, ¿caricaturas después de las 6 de la tarde? ¡Nunca!

Luego llegó Alta Frecuencia. Y aquí es donde me confundo. Según los pocos documentos video-gráficos que se encuentran, el escenario del programa era más oscuro, y es así como recordaba TNT. En fin, este programa es el único no asociado a un recuerdo musical en particular, pero sí a mi época de coleccionista de historietas de El Hombre-Araña, ya que, como mostré hace un tiempo, algunos números incluían publicidad de ese programa en la contraportada. 

Como estamos hablando del pleistoceno temprano, no distingo qué canción asociar a este programa. Lo que no ocurre con el siguiente inevitable que era Video Éxitos.

Según Wikipedia, este programa con Gloria Calzada se transmitió desde 1981 hasta 1983, aunque creo que debe haber un error, ya que uno de los principales videos que asocio a este programa es el de Amante Bandido, de Miguel Bosé, que se lanzó en el 84.

Y recuerdo otro video del mismo año, no exactamente por bueno, más bien por el artista al que llamaban el Samurai de la Canción: ¿alguien se acuerda de Reina de Corazones de Yoshio?

Y bueno, todos los artistas latinoamericanos encontraron su escaparate MTV en Video Éxitos:

La Noche es Mágica - Karina (1987)

El último programa de videos que consumí con gustó por mucho tiempo fue Telemúsica, que si no mal recuerdo se transmitía los lunes por Canal 13, cuando aún era IMEVISIÓN. Fue a inicios de los noventa y tenía como presentadores Pilar Isla y a un español de nombre Alex. Poco hay de esta versión noventera de Telemúsica, pero ya entrando en la adolescencia hacía lo posible por no perdérmelo. Los ejemplos de los videos que recuerdo de ese programa son decenas; Losing my Religion, de R.E.M, Fading Like a Flower, de Roxette, o Groove is in the Heart, de Dee-Lite.

El rap estaba en su apogeo, y los temas más comerciales no podían faltar en Telemúsica: Sucker DJ, de Dimples D, Ice Ice Baby, de Vanilla Ice, y U Can’t Touch This de MC Hammer.

También había latino power y se veían cosas como Déjame Llorar de Ricardo Montaner, Veneno en la Piel, de Radio Futura o esta pasada Llamada All My Loving, de Los... Manolos.

En fin, después de Telemúsica vino la triste historia de Don Embargas y tardé en volver a ver programas de videos musicales en tele abierta, pero me conformaba con los videos musicales que llenaban la programación de Canal 7, cuando el señor Elektra estaba por expandir su imperio, a mediados de los 90, y luego también ya a finales de la década, cuando siguió con la tradición en Canal 40.

Fue en este periodo de teveoscurantismo el que asocio a esos videos musicales menos alegres, en blanco y negro. Aunque con color también se contaba muy bien la angustia propia de la generación X. Nada más ejemplar de ello que la canción más payoleada en esos videos sueltos de la naciente TV Azteca: What's up, de 4 Non Blondes.

 

 

sábado, 4 de noviembre de 2023

1980s: Películas musicales

Me reintegro a mis labores de Retroman con una entrada dedicada a las películas musicales que dejaron huella más sonora que visual (con sus excepciones) en la primera mitad de los 80.

Jesucristo Superestrella (1973)

Una de muchas obras musicales que por medio de una versión cinematográfica se filtró en la cultura mexicana fue Jesucristo Superestrella (Jesuschrist Superstar). La versión teatral fue representada consistentemente en México. Pocas imágenes de esta película musical reservo en la memoria, pues su popularidad fue más de los 70s, pero en la primera mitad de los ochenta se veía mucha publicidad por la tele (y se escuchaba por la radio) de las adaptaciones al teatro mexicano. 






Aunque de esta obra-película sólo recuerdo haber escuchado la canción I don’t Know How to Love Him, en Radio Universal (¡dónde más!), hay algunas que son bastante decentes, como King Herod’s Song y la homónima Jesus Christ Superstar.

 

El Show de Terror de Rocky  (1975)

Estre es otro musical hecho película. El Show de Terror de Rocky (The Rocky Horror Picture Show) es de 1975, pero se coló en mi consciencia a través de la payola de la canción Time Warp… versión Timbiriche (El Baile del Sapo). Desde entonces me llamaba la atención conocer la versión cinematográfica, que para mi gusto no es nada del otro mundo. Al principio me intrigaba cómo es que convirtieron una obra tan cargada de sexualidad a una versión Timbirche




pero luego se me acomodaron algunos cacahuates y creo recordar que más bien fueron los Cachunes los que se encargaron de la puesta en escena en México. Si alguien los recuerda, podrá identificar al Jagger y a la Señorita Espejo en este clip.

 

Vaselina (1978)

Vaselina (Grease) no necesita presentación, pues es quizá el musical más memorable de nuestra generación. Ya habré mencionado que en algún cinito de primaria o secundaria me habrá tocado ver la versión de 30 minutos de dicha película, pero durante toda la infancia me tocaba escuchar por lo menos dos de sus tantas canciones que fueron éxitos radiales: Hopelessly Devoted to You, Summer Nights y Your the One that I Want

 

 

 

 

 

Y para mantener la tradición, de vez en cuando se veía por los programas de Televisa, algunas representaciones de esas canciones por parte de Timbiriche, que estuvo varios años en teatro con esa obra.

 

Xanadu (1980)

Y como era su momento, la finada Olivia Newton-John tuvo continuidad en el mundo de las películas musicales con Xanadu. Otra película que no vi en su época, pero de la que estaba al tanto por radio pasillo, por mis hermanos, y por la dos canciones que se escuchaban por todos lados: Xanadu y Magic.

Parece que la pelí no fue bien recibida, y a mí por alguna razón no me atrae, pero pudiera ser que viendo más clips como el siguiente, que activa la nostalgia con efectividad, al final le dé una oportunidad.

 

Can’t Stop the Music (1980)

Del mismo año que Xanadu, Can’t Stop the Music incluía la participación del popular grupo Village People, cuyas canciones dominaban la radio: In the Navy, Macho Man y Y.M.C.A

Recuerdo sólo una escena de esta película, de la que no me habría enterado si en algún momento alguno de mis hermanos no hubiera hecho zapping a la vieja tele y sintonizado el Cine Permanencia Voluntaria en Canal 5.

Ahora, por lo que veo, la película iba más bien dirigida a otro público, pues por el tráiler se ve que está bastante cargadita de “cultura disco”.

 

La Tiendita de los Horrores (1986)

A pesar de ser la película más “reciente”, este es uno de los recuerdos más destartalados que sobreviven en mi agujerada memoria y que me remite a algún anuncio en la radio de la película u obra musical La Tiendita de los Horrores (Little Shop of Horrors). Si bien no fue una producción que recuerdo de aquellos años, sí recuerdo que mis hermanos tuvieron la fortuna de verla, en alguna de sus versiones. La Tiendita de los Horrores resultó ser una buena comedia con números musicales bastante decentes, como Dentist!

 

 

 

 

Aunque para ser honestos, lo más impresionante de la película es el trabajo con la planta Audrey II. Es un trabajo de marioneta espectacular; sólo basta ver cómo se mueven los labios de la planta al hablar y cantar.

Si bien no hay canción que triunfara en la radio, la planta quedo eternizada como influencia para algunos personajes de video juegos clásicos, mismos que despegaban a toda velocidad en la segunda mitad de los 80.

O a lo mejor sólo era una excusa para referenciar los videjuegos....

Y claro, musicales no ha dejado de haber, aunque no haya mucho que reportar de ello en mis 90. La mayoría de los aquí mencionados dejaron clásicos radiofónicos y recuerdos de los memorables 80.