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sábado, 16 de febrero de 2019

1984: Take On Me y la magia del rotoscopiado

A finales de los 80, a pocos días de entrar ya a los 90, recuerdo haber visto por televisión un programa de los 100 mejores videos de la década ochentera. Si no mal recuerdo, el primer lugar lo tenía una obra de arte que sigue siendo favorecida por las nuevas generaciones. Pero antes de pasar hablar de ese video que da identidad a los 80, es importante hablar de la técnica que, magistralmente utilizada, le otorgó su trascendencia: el rotoscopiado.

https://dribbble.com/shots/3015232-Maddie-Ziegler
Esta técnica se logra con un rotoscopio (obvio) que permite proyectar una película sobre una cristal y sobre esté se dibuja dicha película, cuadro por cuadro, de manera que al final se obtiene la película base pero traducida a trazos animados (¡puff, hice lo que pude!) El resultado de esta técnica es una animación muy realista que se utiliza mucho en los medios audiovisuales desde inicios del siglo XX.

Exactamente como lo describí, ¿no?


Uno de los comerciales ochenteros que más recuerdo justamente utiliza esta técnica:


Pero la maravilla que da razón a esta entrada es el segundo video de Take On Me de la banda noruega A-Ha. El video fue dirigido por Steve Barron y cuenta la historia de... bueno, ¿quién no se la sabe?



Es tal el impacto cultural de este video que yo diría que es uno de los más utilizados como referencia en otros proyectos. Aquí una pequeña relación de estos homenajes obligados a un innegable ícono ochentero.

Versión BBC Children in Need / Harry Hill
 

Un video creado para la causa Children in Need. Bastante cómico.



 

Versión Family Guy
 

Detesto esta serie, pero esta pequeña parodia está muy bien lograda.



Versión Perú
 

Esta versión peruana se la rifa.



 

Versión K-Pop
 

La invasión coreana no se quedó atrás. La banda de K-Town realizó una versión a color. Personalmente, creo que no funciona igual, ya que hace ver más reales a los personajes, lo cual acaba con la intención original. (¿Pa' cuando la versión  Banda?)





Versión Weezer

La banda Weezer recientemente lanzó su versión de Take On Me, con todo y rotoscopiado.





Versión Volks Wagen
 

Y nuevamente este comercial, que es muy bueno.



Seguramente habrá más versiones por ahí, tanto de la canción como de su gran video. Por lo pronto me queda la satisfacción de que nunca pasará de moda.

viernes, 28 de diciembre de 2018

1990s: 90s Pop Tour o de gustos culposos

Por J.C.
Por casualidad mientras buscaba discos en una tienda, descubrí el CD doble con DVD titulado 90s Pop Tour Vol. 2. Lo volteé para examinar los tracks que incluía y me llamó la atención que conocía muchos de ellos, por lo cual decidí comprarlo para ver el DVD.




Ese día en la noche se lo mostré a mi hermano y lo convencí para que lo viéramos juntos. Antes de ponerlo, la verdad es que no sabíamos qué esperar y empezamos a verlo con reservas. Mientras lo veíamos, nos sorprendió darnos cuenta de cuántas canciones nos gustaban, incluso de cantantes que habíamos ignorado en su momento. El DVD incluye a Fey, OV7 (u Onda Vaselina), Caló, The Sacados, MDO, JNS (o Jeans), El Círculo (o Ragazzi), Litzy, Beto Cuevas e Irán Castillo.


Después de ver el concierto con una duración de más de tres horas, investigamos en internet y averiguamos que el volumen 1 también incluía a Aleks Synek y a Erik Rubín, además encontramos que también había otro ensamble similar llamado Únete a la fiesta con Moenia, Kabah, Sentidos Opuestos, Magneto y Mercurio. Me di a la tarea de conseguir ambos CDs (con sus respectivos DVDs cada uno), los cuales, aunque nos gustaron, no nos parecieron tan buenos como el primero que habíamos visto.


Cuando todos estos cantantes coreográfico-vocales estaban de moda en los noventas, mi hermano y yo empezamos a escuchar Radio Activo 98.5, y comenzamos a alejarnos de la música pop en español. A veces es difícil reconocer que nos agradan ciertos tipos de música por los estigmas y prejuicios que existen alrededor de éstos, por lo que los llamamos “gustos culposos.” No obstante, a pesar de todo, me gustó recordar mi adolescencia con algunos de los temas que me agradaban y algunos de los cuales todavía disfruto en secreto.


Con respecto a los prejuicios hacia los gustos musicales, tengo una anécdota muy ilustrativa. Cuando estudiaba el bachillerato, el grupo de compañeros con quienes solía pasar el tiempo sabían que me gustaba el pop en español, pero también sabían que me gustaba la música “rara” entonces conocida como “alternativa.” Una vez, empecé a platicar con una compañera ajena a mi círculo de compañeros regulares y ambos coincidimos en que nos gustaba la música alternativa. Su grupo favorito era Nirvana y el mío, The Offspring


En ocasiones platicábamos de este tipo de música, hasta que un día alguien le dijo que me gustaba el pop en español. Me lo preguntó directamente para confirmarlo, le dije que sí, sonrío con un poco de disgusto, se dio la media vuelta, se fue y nunca me volvió a hablar. Fue una lástima porque no había nadie más con quien platicar de bandas que surgían o se popularizaban en los noventas y noa llamaban la atención a mí y a mi hermano, como Garbage, Green Day, The Smashing Pumpkins, Stone Temple Pilots o 311. Todo por un simple y vano prejuicio. ¿Había algo de malo en que me gustaran los dos tipos de música?


En fin… Quisiera terminar señalando cómo las letras de estas canciones de pop noventeras no son para nada explícitas en comparación con algunas (o la mayoría) de las letras de los últimos años. Todo lo contrario, hasta parecen inocentes si las empatamos con los temas populares actuales de ritmos como el reggaetón, la salsa, la banda o el mismo pop en español.

Les dejo una pequeña lista (en orden alfabético) de temas recomendables de algunos de los cantantes mencionados en este artículo:

Aleks Syntek – Tú necesitas 
Caló – Ponte atento 


El círculo – Sube que baja 
Erik Rubín – Dame amor 


Fey – Ni tú ni nadie 
JNS (Jeans) – Me pongo mis jeans 

 
Kabah – Vive 
Litzy – No te extraño 



Magneto – Tu mejor amigo 
MDO – No puedo olvidarme de ti 

 
Mercurio – Trece años 
Moenia - ¿En qué momento? 


OV7 – Enloquéceme 
Ragazzi – Baila 


Sentidos Opuestos – Amor de papel
The Sacados – Pensando en esa chica


sábado, 8 de diciembre de 2018

1991: Kid Dracula

Para 1991 no había pasado mucho tiempo desde que había iniciado mi contacto con las video consolas: una flamante Family, la cual era de las primeras versiones pirata del Nintendo japonés, o sea la Family Computer o Famicom.

No era la consola más chula, pero sí era muy pirateable.
Cada martes el carnal Julio y yo nos lanzábamos al tianguis con nuestros proveedores oficiales por el juego pirata más reciente, y en una de esas, que me presentan al Kid Dracula, una joya más de la extinta Konami (quiero decir, la Konami chida). 


Por lo menos los cartuchos eran menos monótonos que sus contrapartes NES.

Akumajō Special: Boku Dracula-ku, mejor conocido como Kid Dracula, era el nombre de este juego, que no tuvo lanzamiento en el mercado occidental, de tal manera que se tenía que jugar en el idioma original.


 Kid Dracula es un juego de plataformas, o sea, mi género predilecto, en donde controlas a un vampiro niño de pelo blanco, (Alucard, ¿eres tú?). Al principio no lo sabía, pero este juego es una especie de parodia de los exitosos juegos de la saga de Castlevania para NES. Y se nota en el diseño de los escenarios y los personajes, sobre todo al principio.

¿Es o no un Castlevania?

¡Que sí, que sí!
Recuerdo que este juego me encantó particularmente, pues era un juego con gráficos muy buenos, bastante grandes para su momento. Otro elemento destacable era la posibilidad de utilizar poderes especiales, cosa que para entonces, sólo recuerdo de otro gigante de la época: Megaman.


Recuerdo haber leído por ahí que gran parte de las razones para no lanzar este juego en este continente se debió a la censura. Tal vez haya sido algunos enemigos del KKK del primer escenario, o quizá las bailarinas de Can-Can en las escenas de bonus.

Para poder acabar este juego, que no es precisamente fácil, dependíamos de un sistema de password de cuatro caracteres en alguno de los alfabetos japoneses, lo cual no nos iba a detener y lo resolvimos dibujando los caracteres en un papel.


Akumajō Special: Boku Dracula-ku es un juego con un tono muy chusco, como se ve en las onomatopeyas de cada chanclazo. 

Pero quizá lo que más me atrajo entonces, fue el diseño del personaje principal.
 

 
Tiempo después, a través de revistas de videojuegos, me encontré con que había una versión que sí llegó por acá, pero para el Game Boy, una de las consolas que nunca tuve en mis manos.

Además, el personaje salió constantemente en la serie Parodius, como piloto seleccionable.
 
 

 

 

Como soy muy obsesivo, y cuando el dolar estaba abajo de 15 pesos, por ahí me conseguí un cartucho usado de Akumajō Special: Boku Dracula-kun, para jugarlo en Nintendo con un  adaptador. Como no me funcionó el adaptador, me lancé a una tienda de autoservició a comprar una de esas consolas de 20,000 juegos, que no son más que la evolución número 500 de esa Family pirata con que me inicié en esto, pero qué se le hace; todo sea por el vicio.

domingo, 18 de noviembre de 2018

1997: Castlevania: Symphony of the Night

En esta entrada quiero hablar de uno de mis videojuegos predilectos desde que soy vicioso del las consolas. Castlevania: Symphony of the Night es el juego que considero mi primer lugar de mis preferidos de esta saga.

https://www.etsy.com/listing/589148698/castlevania-symphony-of-the-night-e3
Conocí este juego en PlayStation pirata, gracias al hermano del Chacal, quien me lo prestó y con ello me confinó a la consola por varias semanas sin parar. Como pocas veces, me enganché a este juego día y noche (incluyendo madrugadas), hasta que le exprimí todo lo que era posible exprimirle. Es más, me la pasé tanto tiempo jugándolo que recuerdo haberlo terminado por primera vez por la madrugada (habrán sido las 4 o las 5). Luego me enteraría  que sólo había terminado la mitad del juego.

 



Por ello, aquí les comparto una lista de reazones por las que pasé horas y horas ante esta obra de arte.

El estilo. Los juegos de platafomas son uno de mis géneros favoritos, y SOTN es un juego de plataformas muy bien realizado. Pero no sólo eso. Este juego en particular es considerado como uno de los que estrenaron el estilo metroidvania, que consiste en explorar un mapa y adquirir nuevas habilidades para acceder a nuevas áreas del mapa antes inalcanzables. Desde entonces no pierdo la oportunidad de conocer nuevos juegos de este estilo.

Metroidvania...
Los elementos RPG. Este juego es el primero de la saga que se requiere subir el nivel del personaje y equiparlo con distintos items. Los RPG son un género en el que me estrené con el fantástico Chrono Trigger y me encantó. Así que esté juego terminó por fortalecer ese gusto. Sobre todo por la gran cantidad de items que se pueden obtener, muchos honestamente medio inútiles, pero significaron una enorme motivación para pasar horas con la consola.


La variedad de enemigos. Un juego tan masivo no podría sostenerse sin una buena variedad de enemigos. Cada área del enorme castillo de drácula tiene una muy interesante cantidad de enemigos, que van desde los típicos esqueletos y murciélagos  hasta los poderosos minotauros, y cerrando con los  imponentes jefes de dos pantallas de tamaño, como Galamoth o el perturbador Beelzebub.





A que impone...
La música. Una de los mejores soundtracks de videjuegos. Para esta consola ya no valían tanto los logros MIDI de la generación de consolas precedente. Aquí cada escenario del castillo tiene temas orquestales impresionantes que acompañan muy bien el tono del juego. Aquí un par de ejemplos.




Y al final, una balada pop, que a pesar de no encajar con el tono mencionado, constituía una novedad.


La historia. Si bien, los juegos de Castlevania no se distinguían mucho por su historia, este juego tiene algunos intercambios entre presonajes y enemigos que hacen más interesante la misión de Alucard. Uno de los puntos más interesantes, a mi gusto, es el intercambio entre Alucard y Succubus. Recuerdo que inclusó memoricé el intercambio inicial entre Alucard y Death.


Los gráficos. La tercer generación de videoconsolas estuvo dominada por los gráficos poligonales en 3D. Yo no logré animarme mucho al principio con este estilo, sobre todo porque en fotos, los juegos se veían de veras muy mal, con una paleta de colores muy limitada. Así que SOTN captó mi atención de inmediato con su estilo 2D y lo colorido de su diseño.



Los detalles. Este es un juego con mucho corazón en su diseño. Es increíble la cantidad de detalles que se tomaron la molestia de incluir. Por ejemplo, la capilla, en donde al sentarse en una silla de confesionario aparecen fantasmas para llorar sus penas o para atacarte a traición. O que decir de la manera en que los familiares se conportan en ciertos momentos, por ejemplo, cuando tu Devil se echa un soliloquio sólo para apretar un botón y despejar el camino a una nueva área del mapa.

La jugabilidad. Todo reponde a la perfección. Incluso los hechizos, programados como combinaciones de botones muy al estilo de los juegos de pelea. 


En fin, un juego lleno de sorpresas que no alcanzan en una entrada. Este maravilla se ha vuelto de culto y es obligatorio jugarlo una y otra vez mientras siga disponible. Por fortuna lo siguen lanzando para las nuevas consolas, así que no hay excusa para las nuevas generaciones, aunque sería todavía mejor que incluyeran los escenarios que fueron exclusivos para la versión Sega Saturn.