domingo, 27 de octubre de 2019

1995: Chrono Trigger, una experiencia entre mil

En los 90 trabajé intermitentemente en la tienda de la esquina, y después de ahorrar lo suficiente (450 del águila, creo yo), decidí que era hora comprar mi primer cartucho original y nuevo de un juego de Super Nintendo. El punto era cuál. En aquel entonces, gastar una cantidad así era un verdadero sacrificio, así que tenía que elegir un juego que redituara: que garantizara horas de juego y que fuera bueno. En las oscuras épocas en que no existia la internet comercial, no era fácil tomar una decisión así.
Los 90, muy padres, pero sin internet.
Tenía dos candidatos en mente: Super Adventure Island 2 y Chrono Trigger. De acuerdo con los anuncios en las revistas especializadas que compraba en aquel entonces, los dos juegos garantizaban varios finales (o sea, más horas de juego). El primero  era un juego de plataformas con elementos RPG, (una combinación bastante atractiva). 

Opción 1
El segundo era un RPG, que también resultaba atractivo pues ya había experimentado las delicias de los RPG con el grandioso Zelda: A link to the past.

Opción 2
Zelda: A Link To The Past, mi única referencia



La noche previa fue de poco sueño y mucha emoción, lo que me recordaba a un comercial de Nintendo de la época sobre un chavo que se retorcía en la cama tratando de decidir qué juego comprar, hasta culminar con uno de esos acercamientos de cámara directo a la cara tan comunes entonces y el tipo diciendo “¡Ya sé cuál!“
La publicidad de los 90 abusaba de estos acercamientos.
Al día siguiente me aparecí en la plaza Meave (de ingrata memoria), con el Screech, un compañero de muchas batallas maquineras, le pedí al dependiente el Chrono Trigger, y a mi pregunta de "¿está nuevo?", la amable respuesta: "¿Lo vas a llevar o no?". Usado o no, Chrono Trigger resultó ser una joya que conservo hasta hoy.
 
¡Qué belleza!

Chrono Trigger fue creado por una de las compañías líderes en juegos RPG: SquareSoft. Para este juego se juntaron a un equipo al que llamaron Dream Team, eso decían las revistas, y en retrospectiva, eso debió ser una de las razones del encanto del juego.

La historia. Masao Kato y Yuji Horii son los miembros del Dream Team responsables de la historia del juego. Un chico conoce a una chica en una feria de pueblo y los dos son accidentalmente transportados al pasado en donde inician sus aventuras a través del tiempo. Una muy entrañable historia de principio a fin que me hizo pasar horas pegado a la pantalla de TV y a un diccionario bilingüe, si quería entender lo que pasaba.

Los personajes. Por supuesto, gran parte del encanto de los personajes son sus personalidades, obra de los escritores, pero el impacto visual del diseño de los mismos corrió a cargo ni más ni menos que de Akira Toriyama, creador de la íconica saga Dragon Ball y quien ya había prestado su talento para la saga RPG Drangon's Quest. Tanto el juego como el arte de caja y posters que incluía el paquete tenía la firma de este gigante del manga.

El inconfundible arte de Toriyama.
La música. A cargo de Yasunori Mitsuda y Noubo Uematsu, con experiencia en sagas triunfadoras, como la de Final Fantasy. Toda la música de este juego es también una obra de arte innegable. Cada personaje está acompañado de momentos musicales que los identifican, y las composiciones de entrada y fin del juego son magníficas, aún con las limitaciones sonoras de los videojuegos de 16 bits, estamos ante grandes creaciones artísticas. Un botón de ejemplo es el tema final To Far Away Times...



O este magnífico recorrido musical a través de todo el juego...


¡Chulada!
Los gráficos. Hironobu Sakaguchi, quien también era veterano de los Final Fantasy, tiene el crédito principal en el diseño de este juego. Otro gran encanto de este juego era el diseño de los personajes, de los jefes y de los efectos de batalla. Estamos hablando de una época en la que el tamaño de los sprites era pequeño y era un deleite ver jefes o personajes del tamaño de una media pantalla. Uno de los ataques que más recuerdo eran los de Frog (Glenn).




El estilo de juego. Un estilo al que me adapté fácilmente. Este es un juego RPG de ataque por turnos. Si bien, me estrenaba en este tipo de juegos, me encanto la interacción más estratégica de escoger ataques o items para sobrevivir al principio, o para ser más efectivo después.


 



Junto con el anime Robotech, este juego me dejó una sensación de vacío una vez que lo exprimí hasta el límite. Ya que lo acabé de las formas más diversas que pude para obtener los finales alternativos, me dediqué a esperar una segunda parte que nunca llegó. Y creo que no fui el único. Muchos fans quisieron extender la vida de esta épica historia y realizaron proyectos relacionados con Chrono Trigger que pueden conocer en esta página. De estos quizá el más destacado sea el intento de actualizar el juego al 3D en Chrono Resurrection.


Por mi parte, me tuve que conformar con el relanzamiento de Chrono Trigger para la Playstation, que no agregaba nada más que escenas animadas muy cortas. 


La última decepción fue Chrono Cross, de 1999, que tiene una relación casi nula con Chrono Trigger, aunque también haya resultado una joya.

Al final, Chrono Trigger fue el resultado de una conjunción de verdaderas estrellas creativas y es uno de los juegos RPG más aclamados de la historia. Una obra de arte de los 90.

sábado, 19 de octubre de 2019

1994: The Offspring: Rememorando la adolescencia y la amistad

Por J.C.

No cabe duda que un concierto puede ser el elemento detonador para el redescubrimiento y revaloración de una banda que siempre había estado ahí, pero que a su vez había sido dada por sentada por mucho tiempo. Más aun cuando la ves por primera vez en vivo, pues por alguna razón ellos también habían decidido ignorar a la Ciudad de México por 20 años.

Todavía son unos chamacos.


Personalmente, nunca dejé de seguir The Offspring desde Smash, cuando un amigo de mi hermano nos prestó el CD en el 94, y que yo posteriormente pedí en un intercambio de regalos en la escuela de inglés donde estudiaba en mi adolescencia. Ese álbum fue la puerta de entrada hacia mi gusto por este grupo, cuya discografía me parece perfecta tal y como está hasta el día de hoy.
Smash (1994), el inicio

De Smash,  Come Out and Play

Ni siquiera han tenido que lanzar un nuevo disco desde el Days go by de 2012 para continuar vigentes. Después de Smash, vino Ixnay on the hombre (1997), Americana (1998) y Conspiracy of one (2000), sobre el cual tengo una anécdota.


De Americana,  The Kids Aren't Alright



En noviembre del año 2000, la disquera (Columbia/Sony Music), junto con la estación radial Radio Activo 98.5, realizó una venta especial del CD en el Mixup de Génova en la Zona Rosa el día del lanzamiento mundial del disco. Fue una experiencia increíble para mí porque ese día me fui a mi casa no sólo con el nuevo CD de una de mis bandas favoritas, sino además con un sticker, un gafete oficial, una playera y un VHS con el video promocional de Original Prankster, primer sencillo del disco. 


De Conspiracy Of One, Huck It



Está de más decirlo, pero al día de hoy, todavía conservo toda esta memorabilia de la banda (¡el sticker sigue pegado en la ventana de mi cuarto!). Por cierto, la edición mexicana de Conspiracy of one contiene un bonus track no incluido en la versión americana.


Después de Conspiracy of one siguió Splinter (2003) y, si hay por ahí hay alguien interesado en conocer o escuchar con más detenimiento a The Offspring, a Splinter le siguió Greatests Hits (2005), que, como su título lo indica, es un disco de grandes éxitos y que no tiene ningún track que no sea digno de estar ahí. 

Para quienes quieran iniciarse

Finalmente, su discografía hasta el día de hoy, termina con Rise and fall, Rage and grace (2008) y Days go by (2012). Aunque considero que su portación musical es innegable, Smash siempre será su obra maestra y máximo legado para la música.

De Rise and Fall, Rage and Grace, You're Gonna Go Far, Kid


Quisiera terminar este escrito con una consideración que quizás no tiene mucho que ver con el grupo pero que se generó tras terminado el concierto. Primero, debo mencionar que asistí con dos de mis mejores amigos, a quienes conocí mucho tiempo después de que iniciara mi gusto por The Offspring en la adolescencia. En el trayecto de regreso, mientras viajaba en el metro, las siguientes ideas empezaron a surgir en mi cabeza: ¿Cuáles eran las posibilidades de haber conocido a estos amigos en particular, que fuésemos fans de la misma banda y haber estado juntos presenciando el legendario concierto que dio el grupo 20 años después de ausencia en nuestra ciudad y 25 años después de Smash? Pues así había sido, los tres habíamos llegado hasta este punto en el que pasamos un instante memorable cantando, brincando, sudando y siendo testigos del triunfal regreso de The Offspring a la Ciudad de México.

13/10/19: Un concierto memorable en el Pepsi Center