Durante finales de los 80 e inicios de los noventa, en mi
casa nos insertamos en la cultura de la renta de películas. Había un videoclub
en casi cada cuadra de la colonia y durante un tiempo a mí me tocaba ir a
rentar una película o dos para toda la familia.
La técnica que usaba para escoger una película que
agradara a todo mundo era tratar de recordar los nombres de películas que anunciaban
en la radio o en la TV, luego me iba a la sección correspondiente y preguntaba
si la tenían. Otra técnica que usaba era decidiendo la calidad de la peli de
acuerdo al arte de su caja. Ahí es donde entra el arte de Drew Struzan en mis
recuerdos de la época.
Recuerdo que una de mis primeras elecciones acertadas fue
la película de Indiana Jones y Los Cazadores del Arca Perdida. Pero en los
pasillos de aventura y de ciencia ficción había muchas portadas que tenían ese
mismo estilo, así que me paseaba por ahí a ver cuál imagen se veíamás impresionante, sobre todo cuando los
nombres no me decían lo suficiente.
Seguramente llegué a ver los trazos de este artista en
otros medios, pero no podría asegurarlo. El asunto es que también dibujaba
portadas de libros, como una para Un Mundo Maraviloso, de Huxley.
Y portadas de discos, como ésta, para Iron Butterfly
Las portadas de Drew
Struzan eran sin duda una ventana a las películas, y era un elemento (falible) para
anticipar si una película era buena o no, a falta de Youtube o de páginas de
crítica como IMDB o Rotten Tomatoes. Drew Struzan sigue activo en el mundo del
cine, aunque no sé que tanto se pueda valorar hoy en día su aporte a esa
industria.
Si quieren conocer más sobre el arte de Drew Struzan, pueden visitar su sitio oficial aquí: http://www.drewstruzan.com/
Hablando nuevamente de monitos, hace unos días recordé que por ahí mi hermano mayor tenía un viejo álbum de fotografías en el que conservaba una colección de timbres postales. Y me viene a la mente porque de niño me entretenía viéndolos cuando no había otra cosa que hacer (y porque no alcanzaba el botón de encendido de la TV).
Las imágenes de estas estampas recurrieron en mis recuerdos durante todos los 80s y 90s y ahora, por fortuna, tuve acceso al dichoso álbum, que por fortuna todavía existe. Pero hay un asuntito más que me movió a recorrer el mundo… en balde, porque en realidad lo tenía mi hermano guardado en su casa. El asuntito ese es que me venía a la mente una serie de timbres de México que yo recordaba con la frase Hecho en México, pero que en realidad iba así: México Exporta.
Aquí les presento estos sellos en particular. Pueden echar un vistazo a la colección completa al final de esta entrada, pero aclaro, no tiene mucho valor filatélico, ya que mi hermano en realidad, ¡ejem! despegaba los sellitos de la correspondencia.
Recuerdo mucho estas imágenes porque siempre me ha llamado la atención los íconos sencillos, si bien monocromáticos, estaban muy bien diseñados.
La parte triste de este recuerdo es que, en contraste, nuestro México actual dejó de ser productor y exportador de prácticamente cada uno de estos productos, y la industria nacional está casi muerta. Por aquellos logros que habrá que recuperar para que los que vienen tengan buenas cosas que recordar de sus correspondientes 80s y 90s, a despertar al México digno y autosuficiente.
Un sábado por la mañana, allá por los últimos años de los
80, me desperté o me habrá despertado el sonido de la tele. Quizá alguno de mis
hermanos la estaba viendo, y cuando me integré al ritual estaban pasando un
capítulo de una serie infantil llamada El Narrador de Cuentos.
http://muppet.wikia.com/wiki/The_StoryTeller
Como lo he dicho muchas veces, yo era, y sigo siendo,
aficionado a los monitos, y aunque esta serie no tenía ninguno, me llamó la
atención el escenario, que es quizá la única imagen que recordaba de aquel
programa: un joven diminuto sentado y balanceando sus pies en un plato gigante
y que era observado por una anciano sospechoso en un cuarto iluminado por una
fogata.
http://muppet.wikia.com/wiki/The_StoryTeller
Durante mucho tiempo, por alguna razón, recordaba esa
serie con el nombre de Juan Sinmiedo, pero el asunto es que sí había una serie
de TV que se llamaba así, pero era con marionetas. En realidad el capítulo, que
se llama Un sastrecillo sin miedo, era justamente una historia de ese personaje
llamado Juan Sinmiedo del programa El Narrador de Cuentos.
Hace algunos meses, buscando darle forma a ese recuerdo, encontré
en Youtube el capítulo mencionado y hallé algo más padre. El intro es
misterioso, mezcla de animación y efectos especiales, corto pero poético. Los
escenarios estaban muy bien logrados, oscuros e inquietantes (al menos para ese
capítulo).
Pero lo que más me fascinó fue la voz del narrador, a quién reconocí
como el actor Luis Manuel Pelayo; otro grande del doblaje en México.
La premisa de El Narrador de Cuentos era un anciano que
contaba cuentos a su perro ante el fuego de su chimenea. Las historias que
contaban eran algunas tradicionales de Europa y algunos mitos griegos (yo sólo
recordaba pedacitos de uno). Al parecer, siendo una producción de Jim Henson, había
muchas marionetas en los capítulos.
Hoy sé que la serie
sólo duro una temporada, pero el concepto no ha desaparecido del todo, aunque a
la compañía del maestro Henson se la haya chupado Disney. Haciendo una búsqueda
en la red encontré que hay algunas novelas gráficas y una serie de comics. Desgraciadamente parece que sólo existen en inglés, y definitivamente será
difícil que alguien logre darles una voz con la calidad del gran Pelayo.
Esta es mi segunda lista de videos animados. Esta vez es una recopilación de videos en animación tradicional que me viene a la memoria y algunos que conocí hasta la llegada de Youtube. Recuerdo que me gustaba ver programas de videos en los 80 porque a veces había algunos con animación tradicional o con animación claymation y la mayoría eran bien viajados, lo cual los hacía más llamativos.
# 10 Can’t Stand Still – The Extras (1984)
The Extras fue una banda canadiense no muy recordada (yo por lo menos jamás oí hablar de ella). Este video es una novedad para mí, aunque podría jurar que alguna vez vi ese diablito que sale aquí.
# 9 Pleasure of Love- To Tom Club (1983)
Un buen viaje de video. Tom Tom Club son un proyecto paralelo de TinaWeymouth y Chris Frantz, miembros de la banda Talking Heads. Esta canción y su video son nuevos para mí, pero seguramente me habría fascinado de chamaco.
#8 Don’t Answer Me – Alan Parsons Project (1984)
Una canción que me suena. Recuerdo a la banda por la clásica Eye In The Sky, que no tiene video, pero que habrías sido genial de haber existido. Este video tiene poca animación, es más acartonado, pero esta padre.
# 7 Harlem Shuffle – The Rolling Stones (1986)
Esta canción es un cover de los Stones a una canción de 1963. La mayor parte del video es un concierto, pero la animación que tiene es bastante buena.
# 6 Rumors – Timex Social Club (1986)
Nuevamente una canción que no hace mucho conocí con un buen video que se disfruta por su animación. Este estilo de animación es que más me gusta por los objetos o personas que se metamorfosean, además de que la canción es pegajosa.
# 5 No One Turns Away From The Camera - Eye in the village (1987)
Este es una locura de video. Es Sledge Hammer en animación 2D. No conocí la canción y mucho menos el video, pero es una agasajo. Al parecer la calidad del video le valió un premio en el Chicago Film Festival, aunque es difícil encontrar información sobre esta banda y su música.
# 4 The Genius Of Love – Tom Tom Club (1981)
Otra rola de Tom Tom Club. Esta canción y su video me gustan mucho más que la anterior, aunque ambos presumen arte pop de James Rizzi, que ocupan los dos videos.
# 3 Dear Jessie – Madonna (1989)
Una canción de finales de los 80, cuando Madonna estaba en la cúspide de su carrera. Esta canción y su video son nuevos para mí, pero es bastante bien logrado y la animación es de muy buena calidad.
# 2 La Serenissima – Rondo Veneziano (1981)
Este video ya tiene su propia entrada en donde explico por qué es de mis favoritos y por qué esta en esta posición.
# 1 The Motown Song – Rod Stewart (1991)
Termino esta lista con un poco de trampa. Esta canción de inicios de los noventa tiene uno de los videos que más recuerdo por lo cómico y por la cantidad de estrellas de la época que aparecen en él. Para disfrutarse.